
Suelen pasar bastante desapercibidas no ya a las lentes fotográficas y a los ojos de cualquiera, salvo que sean de esas que alumbran lugares que conservan el encanto y el valor de lo antiguo y/o de lo romántico, normalmente hechas de forja o, cuando menos, imitándolo. Sólo nos acordamos de ellas cuando nos pilla un apagón general en la calle o transitamos a pie de la noche y, por algún motivo, no funcionan.
Fotografías tomadas el 23 de junio de 2010 a 12:20h y el 10 de julio de 2010 a 11:13h, respectivamente y de izquierda a derecha.
